Selección del acuario para cíclidos tropicales

"La cría de seres vivos acuáticos en cautividad es muy antigua, sin embargo, los acuarios nacieron en el siglo XVIII, al menos en su forma contemporánea".

Un acuario es un recipiente de vidrio u otros materiales, generalmente transparentes, dotado de los componentes mecánicos que hacen posible la recreación de ambientes subacuáticos de agua dulce, marina o salobre, con el fin de albergar un ecosistema correspondiente a esos ambientes, con peces, invertebrados, plantas y casi cualquier animal fluvial o marino.

A pesar de todas las automatizaciones conseguidas, al ser los acuarios ecosistemas vivos y, por lo tanto, dinámicos, continua siendo necesario llevar a cabo una serie de cuidados extra, como el cambio de agua semanal, la combinación de nutrientes para la fauna y la flora, la limpieza del biotopo o la sustitución de filtros, tareas todas ellas imprescindibles para la salud de los seres vivos que los habitan y que no se han conseguido automatizar por el momento. Todo el trabajo e inversiones necesarias para adquirir un acuario y mantenerlo no desaniman a los aficionados a esta disciplina de la biología, por las grandes satisfacciones que supone  para sus propietarios.

En este artículo nos centraremos en los puntos esenciales para acertar con la elección del mejor acuario para el mantenimiento de cíclidos tropicales, tanto africanos como americanos. Esperamos que estos consejos sirvan de ayuda a aquellos que se inician en esta afición o están pensando tanto en cambiar de acuario como en adquirir un segundo tanque. 

Así pues, la primera decisión a tomar, y puede que la más importante, para comenzar en la afición de la Acuariología es la elección del acuario. Para decidir cuál es el acuario adecuado se deberán tener en cuenta varios factores como son el espacio del que se disponga, el presupuesto disponible y las especies que se haya decidido mantener, pero también hay otros factores a tener en cuenta.

La situación ideal

El acuario para cíclidos tropicales no debe colocarse cerca de una puerta para protegerlo de corrientes de aire, y hay que evitar colocarlo cerca de una ventana para que no reciba la luz directa y poder así controlar la iluminación ya que es mucho más fácil mantener a raya el crecimiento de algas si el acuario está colocado fuera del alcance de cualquier fuente de luz natural. Si no se pudiera evitar, hay que tener en cuenta que las ventanas orientadas al norte o al este son situaciones aceptables en el hemisferio norte y que los acuarios que miran al sur o al oeste son una firme invitación a un crecimiento de algas no deseado.

Los cíclidos producen grandes cantidades de desechos nitrogenados, de forma que sus acuarios son más susceptibles que la mayoría a un crecimiento explosivo de algas; muchos cíclidos africanos tienen tendencias herbívoras muy marcadas, por lo que arrancarán o se comerán las plantas de nuestro acuario, así que no podremos confiar la responsabilidad de la absorción de la abundancia de abono que se producirá a las plantas del acuario.

Y finalmente, el acuario debe colocarse tan cerca como sea posible de una toma de corriente eléctrica; hay que evitar las extensiones o alargadores por razones tanto estéticas como de seguridad, y situarlo cerca de una toma de agua para que las tareas de cambio de agua semanales resulten más fáciles y cómodas.

 

La forma del Acuario

La mejor forma para un acuario es sin duda la rectangular. Los acuarios rectangulares intercambian mayor cantidad de gases al tener una mayor superficie en contacto con el aire favoreciendo la expulsión de dióxido de carbono y absorción de oxígeno y permitiéndonos así mantener a una mayor cantidad de peces.

El tamaño adecuado

El mejor acuario es siempre el de mayor tamaño posible. Un acuario grande asimila mejor y corrige los errores del aficionado. La estabilidad de los parámetros del agua es mayor en mayor cantidad de agua y en pequeñas cantidades se altera rápidamente, por lo tanto exigirá menos atención un acuario grande que uno pequeño. Además, en caso de que más adelante te decidas a ampliarlo, cosa que suele ocurrir en la afición, te ahorras tener que comprar un nuevo acuario y su correspondiente mueble.

El tamaño mínimo recomendado para mantener cíclidos africanos es el de 200 litros, cuyas medidas estándar suelen ser de 100 x 40 x 50 cm (largo x ancho x alto).

Otro punto a considerar es que la mayoría de los cíclidos viven en una estrecha relación con el fondo, por lo que merece la pena escoger acuarios con una base amplia antes que otros con una mayor altura, los llamados “acuarios de exposición”. Que el acuario sea un poco más hondo que alto te permite poder crear más espacios diferenciados en la decoración que los machos utilizarán para marcar sus territorios, para refugiarse y para las puestas.

Una excepción a esta regla es el acuario para los Mbuna del lago Malawi; en condiciones de cautividad, estos peces nadarán felices entre superficies verticales de roca. A varias especies pelágicas endémicas del lago Tanganica, como las diversas especies de Cyprichromis y los “aletas de pluma” de los Géneros Cyathopharynx y Ophtalmotilapia, también parece que les gustan los acuarios más profundos. No obstante, la mayoría de los cíclidos hacen poco uso de los dos tercios superiores de la columna de agua de su acuario.

El soporte

Elegir correctamente el mueble donde vas a colocar tu acuario es también esencial, ya que deberá soportar el peso del acuario lleno, tener capacidad de almacenaje e integrarse en la decoración de tu casa sin problemas.

Hay que tener en cuenta que un acuario de 200 litros, por ejemplo, representa unos 215 Kg de peso una vez llenado solamente con agua a lo que habrá que añadir el peso de las rocas y otros elementos que conformen la decoración. Además, existe siempre la posibilidad, pequeña pero real, de que el mueble resulte dañado por una fuga o por el goteo y salpicaduras de agua que forman parte de la rutina de mantenimiento del acuario. La solución más práctica a este problema es comprar una base adecuada para cualquier acuario que exceda los 80 litros. Existen soportes para acuarios metálicos o de madera, en una amplia variedad de estilos, así que es bastante fácil encontrar una que se adapte a la decoración de cualquier vivienda.

La tapa

Un acuario para cíclidos necesita disponer de una tapa que ajuste perfectamente. Los cíclidos no saltan en persecución de la comida o con intención de migrar hacia algún destino predeterminado, como harían otros peces, pero el cíclido perdedor en una encarnizada disputa puede decidir saltar frenéticamente fuera del acuario. En la naturaleza esta táctica permite a un pez vencido evitar daños adicionales, pero en cautividad, estos peces irán a parar al suelo o la alfombra. Una pérdida semejante puede evitarse simplemente colocando una tapa bien ajustada al acuario.

El acuario hospital o de cuarentena

Aunque no se considere imprescindible, sí es muy recomendable disponer de un acuario extra de un tamaño menor que el principal: es el denominado acuario hospital o de cuarentena.

Cuando alguno de nuestros peces presenta síntomas de enfermedad, lo mejor es separarlo del resto. Así evitas medicar a todos los peces y alterar el sistema del acuario principal. En el acuario hospital puedes vigilar mejor al enfermo y tratarlo adecuadamente hasta que pueda regresar con los demás. También se puede utilizar para la aclimatación de los nuevos especímenes adquiridos, antes de colocarlos en el acuario definitivo.

La compatibilidad

Según la práctica general entre los aficionados, la mayor parte de las veces se introducen los peces de uno en uno en el mismo sistema durante un cierto período. El resultado suele ser que un macho dominante dicta las reglas de la comunidad y en ciertas situaciones acobardará irremediablemente a los otros peces más pequeños o débiles.

Normalmente se culpa de esta crueldad a los peces, pero en realidad, la responsabilidad es del acuarista: Es imprescindible que el aficionado escoja correctamente las especies que va a mantener juntas y decida el número de individuos que pueden acomodarse razonablemente en un acuario de tamaño óptimo. El primer parámetro estará condicionado por las especies disponibles en los comercios locales o cercanos, el segundo, por el espacio y el presupuesto destinados a ello. Si estás considerando tener cíclidos, que son peces con costumbres territoriales, estos puntos básicos son cruciales.

¿Por qué es tan importante el tamaño del acuario?

Para cíclidos centroamericanos, el tamaño del acuario perfecto estaría determinado por el mayor espacio disponible en casa. Estos cíclidos, habitantes de ríos, lagos, estanques, lagunas y lagos volcánicos necesitan mucho espacio en el que ejercitar distintas posturas y movimientos para la defensa territorial, exhibiciones sexuales y conductas de dominancia. En su hábitat natural, y durante el desove, una pareja de grandes cíclidos centroamericanos puede llegar a defender una depresión de hasta 3 metros de diámetro frente a cualquiera que la amenace.

Muchos cíclidos, especialmente las especies de África y América Central, requieren grandes acuarios para prosperar. El acuario ideal para el mantenimiento de estos cíclidos debería ser de 800 litros en adelante. Por ejemplo, ejemplares correctamente alimentados de Cichlasoma motaguense y Cichlasoma managuense crecerán rápidamente y contaminarán contenedores de agua pequeños, a no ser que se realicen masivos y regulares cambios de agua y se pongan en juego demasiados filtros. Ningún cíclido de gran tamaño tendrá una mirada brillante y despierta ni tampoco una actitud alerta si está confinado en un acuario pequeño.

Ophthalmotilapia boops yellow dorsal Msamba_wild collected     

Para acomodar a estos gigantes, lo ideal es aumentar la anchura (de delante atrás) del acuario. Esta es una manera de ganar el espacio necesario y ampliar la extensión de la superficie del agua mejorando el intercambio gaseoso en el acuario. Un acuario adecuado para estas especies tendría unas medidas de 260 x 120 x 80 cm pero siendo objetivos, el acuario que normalmente resulta más fácil de ubicar en una vivienda suele ser de entre 450 litros con unas medidas de 150 x 50 x 60 cm o de 600 litros que mide 200 x 50 x 60 cm. Por este motivo los ejemplares más grandes de especies como Cichlasoma dovii y Petenia esplendida son más raros en los círculos de acuariófilos.

Hay que tener en cuenta que los niveles recomendados no pueden ser rígidos, porque dependen en gran medida del tamaño y la fuerza de los cíclidos; incluso en un acuario perfecto, una pareja de estos grandes cíclidos pueden dominar hasta el 30-50% del sistema.

Los grandes acuarios

Está claro que el tamaño del sistema depende del tipo y número de ejemplares que se van a alojar. Algunos acuariófilos sugieren que los problemas de agresiones pueden solucionarse con una superpoblación del acuario, como se suele hacer para solventar los problemas territoriales de los cíclidos de los lagos del valle del Rift en África. Sin embargo, este procedimiento tiene también inconvenientes, ya que las infecciones pueden propagarse de forma alarmante y es muy difícil estabilizar los parámetros químicos y la calidad del agua en esas situaciones.

Algunos criadores experimentados mantienen a todos los jóvenes juntos temporalmente hasta que se conforma una pareja a la que se puede separar del resto para la reproducción. Esta estrategia también puede tener éxito en sistemas de grandes comunidades, pero necesita una gran atención y mucho tiempo de mantenimiento dedicado al acuario.

A muchos aficionados les gustaría incluir otras especies de peces en un acuario con cíclidos, como peces gato o caracinos, y en algunos casos, ciprinodóntidos vivíparos. Dar por hecho que cuanto mayor sea el sistema más peces se pueden alojar y más fácil resulta de mantener es correcto solamente si se incorporan además, los sistemas de filtración necesarios; aunque un acuario grande sea más fácil de mantener que uno pequeño, en volúmenes de agua grandes, la contaminación solo tarda un poco más en aparecer, pero cuando llega, los problemas son mayores puesto que resulta más difícil conseguir restablecer los parámetros adecuados, con las consiguientes pérdidas que ello conlleva.

Las especies más pequeñas

Los cíclidos de América Central y del Sur se pueden dividir razonablemente bien en especies pequeñas y de tamaño medio. Estas especies pueden mantenerse fácilmente en acuarios de tamaño estándar.

El cíclido más pequeño de Centroamérica es Neetroplus nematopus, una especie enana de entre 7 y 10 cm que habita en los lagos rocosos de cráter en Nicaragua y en los ríos de la vertiente atlántica de Costa Rica. Sin embargo, a pesar de su pequeño tamaño, el Neetroplus es capaz de encontrar su sitio entre cíclidos de mayor envergadura. Un macho dominante, por ejemplo, puede destrozar a los restantes peces de un acuario comunitario y desafiar a cíclidos muchas veces mayores que él. Este comportamiento agresivo demuestra que la regla de pez pequeño, acuario pequeño no siempre será válida sino que habrá que tener también en cuenta el comportamiento de cada especie.

Cuatro o a seis individuos jóvenes de Neetroplus nematopus pueden mantenerse con éxito en un acuario de 60 x 40 x 30 cm, sin embargo, lo más probable es que de todos ellos solo sobreviva uno, o con suerte, una pareja reproductora. En el lago o río, los ejemplares maltrechos o heridos pueden retirarse hasta ponerse a salvo, pero en un acuario no tienen escapatoria, y los peces más agresivos los matarán casi con seguridad. Sería preferible alojar la misma población en un acuario de dimensiones mayores, 150 x 50 x 40 cm por ejemplo, donde los peces podrían disponer de mayores oportunidades para ponerse a salvo.

Se debe recordar también que los cíclidos en período de cría alterarán cualquier comunidad de acuario. La satisfacción por el éxito de la cría queda oscurecida por el daño que causa la pareja al defender su puesta y sus crías. Este fiero cuidado parental es la clave para la supervivencia en su hábitat natural y el acuariófilo no puede más que maravillarse de ello y aprender a afrontar sus consecuencias para el acuario.

Se puede conseguir hacer crecer con éxito a los alevines de los cíclidos hasta formar una comunidad de acuario aprovechando que los padres defienden a su prole. Pero el período de cuidado parental varía entre los individuos y las especies, y una vez que las crías comienzan a desplazarse por el territorio inmediato, pueden ser depredadas por peces oportunistas.

Añadir nuevos peces en acuarios con comunidades asentadas.

Nunca es aconsejable introducir cíclidos grandes en comunidades de peces pequeños, ya que las especies con bocas de gran tamaño aprovecharán cualquier oportunidad para intentar engullir los peces que quepan entre sus mandíbulas. Hay algunos “trucos” utilizados por acuariófilos experimentados para estas situaciones. Intentar cambiar el “paisaje” o cebar con alimentos tentadores para distraer a los peces establecidos cuando se introducen nuevos cíclidos. Una combinación de ambas ideas puede ser suficiente para confundir a los ejemplares ya establecidos en el acuario cuando vamos a introducir a nuevos ejemplares.

Si un cíclido hembra está en celo en un acuario pero no tiene una pareja de su especie, puede ser cortejada por machos de otras especies. Esta conducta puede darse en cautividad, pero raramente ocurrirá en su hábitat natural. Introducir un macho de la misma especie que esta hembra y pretender que sea inmediatamente compatible puede resultar difícil, si no imposible. Así pues será mejor la introducción de las especies con sus respectivas parejas y a la vez. Se han dado muchos casos de machos recién introducidos que se vuelven agresivos e incluso atacan a la hembra hasta extremos casi fatales. En un acuario con una comunidad bien establecida o en período de cría, es esencial vigilar de cerca a los cíclidos que se introduzcan, en busca de conductas agresivas o territoriales.

Ahora ya tenemos nuestro acuario en su soporte, con su tapa, tenemos claro qué tipo de cíclidos vamos a mantener, las especies elegidas y la cantidad de peces que podemos alojar. El siguiente paso es su instalación completando nuestra lista de equipamiento indispensable:

  • El sustrato.
  • Los elementos decorativos tales como: raíces, rocas volcánicas, objetos de barro cocido, etc.
  • Un equipo de filtración.
  • Iluminación para el acuario.
  • Un aireador o burbujeador (para mejorar la oxigenación del agua).
  • Un termómetro para monitorizar la temperatura.
  • Un calentador de agua con termostato integrado.
  • Una red de malla fina para coger los peces del acuario o restos de plantas.
  • Una manguera para los cambios de agua y que también te servirá para sifonar el fondo del acuario.
  • Un bote de acondicionador de agua para hacer apta el agua del grifo para los peces y plantas del acuario.
  • Los 3 tests de agua indispensables en acuariofilia: test de amoníaco, test de nitritos y test de pH.

En artículos sucesivos iremos detallando cada uno de estos puntos para que dispongas de toda la información necesaria para el montaje de tu acuario de cíclidos tropicales.

 

 

 

 

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