Ocho claves para mantener a raya la agresividad en tu acuario

Nos gustan los cíclidos, son coloridos, resistentes y prolíficos y ya sabemos mantenerlos en buenas condiciones en nuestros acuarios.

Pero, la mayoría de ellos son también territoriales, lo que provoca que sean también muy agresivos por naturaleza.

Es normal, en su hábitat natural tienen que luchar para defender sus territorios y, aunque allí, donde viven y nadan libremente, no hay prácticamente conflictos o disputas, en un acuario las agresiones pueden aumentar debido a que tienen que convivir con otras especies, que nosotros elegimos, en un medio cerrado y limitado.

Las causas de estas agresiones son múltiples, las principales se deben a un entorno menos adaptado y a la asociación de especies no compatibles entre sí. Lo primero que deberás aprender es a distinguir entre las agresiones propiamente dichas y las simples puestas en guardia y diversas demostraciones de fuerza como posturas de ataque, despliegue de las aletas natatorias, intensificación de los colores, paradas y movimientos circulares en periodo de reproducción, etc, que serán circunstancias propias de la normal evolución del animal.

Fondo Lago Tanganica

Pero ¡cuidado!, estas circunstancias, aunque normales, pueden provocar importantes daños: aletas mordisqueadas o desgarradas, ataques incesantes sobre un ejemplar, que acaba tan estresado que deja de alimentarse, etc.  Si la causa de los ataques es la constitución de una jerarquía, éstos acabarán de manera natural una vez que el pez que la haya establecido consiga dominar al resto del grupo, obteniendo así mejor acceso a la comida, a las hembras, etc. Pero si la causa reside en la apropiación de un territorio, las agresiones nunca cesarán, al menos mientras que el pez agredido se mantenga en el campo de visión del agresor, quien lo considerará un intruso constante. Este problema se acentúa en los acuarios más pequeños ya que no existe lugar alguno en el que la víctima pueda refugiarse.

Champsochromis caeruleus

Los cíclidos muestran sus mejores colores y actitudes durante los enfrentamientos con otros peces por lo que no se trata de acabar con las luchas entre ellos, pero sí intentar limitarlas para evitar al máximo tener que encontrarte casi todos los días una víctima flotando o en el fondo del acuario, con gran parte de su cuerpo mordisqueado. Debemos ser conscientes de que será prácticamente imposible conseguir mantener una comunidad totalmente pacífica, pero si nos informamos de manera correcta, elegimos cuidadosamente y, ¡muy importante!, poseemos un amplio conocimiento sobre el biotipo de cada especie, podremos resolver prácticamente todos los posibles conflictos en nuestro acuario.

Así pues, es muy conveniente que si estás pensando en montar un acuario de cíclidos tengas en cuenta ciertas recomendaciones para intentar disminuir al máximo la agresividad. Estas serán tus 8 claves:

El acuario

Escoge el acuario más grande que puedas permitirte. En un acuario grande es más fácil conseguir parámetros del agua estables y los peces se estresarán mucho menos al disponer de más espacio para establecer sus propios territorios.  

Recreación de biotopo de Likoma Island, Sureste Lago Malawi, Mozambique

Para el mantenimiento de cíclidos el ideal es un acuario de mínimo 200 – 250 litros en adelante. Para un biotopo de cíclidos del lago Malawi es recomendable tener en cuenta el ancho del acuario. La mayoría de los modelos standard que se ofertan en el mercado suelen ser de 50 cm de ancho, si aumentamos esta medida por ejemplo a 60 cm los peces tendrán más espacio para establecer sus territorios y conseguiremos disminuir notablemente la agresividad.

Parámetros del agua

Uno de los factores muy importantes a tener en cuenta son los parámetros del agua que requiere cada especie. Es obvio que mantener peces que necesiten diferentes condiciones de agua en el mismo acuario no ayudará a que se desarrollen perfectamente, así que debemos introducir especies de la misma zona o biotopo con parámetros de agua similares. Estos parámetros incluyen temperatura, pH, y dureza del agua. Por ejemplo, los dos principales biotopos de los peces africanos son el Lago Tanganica y el Lago Malawi. No es recomendable mezclar peces de estos dos lagos.

Biotopo Lago Tanganica

Comportamiento

No todos los cíclidos son tan agresivos, muchos de ellos son pacíficos, pero sería un error introducir especies muy asustadizas o tímidas con otras que no lo sean tanto. Averigua el nivel de agresividad y temperamento de las diferentes especies antes de adquirirlas. Puedes consultar a tu proveedor, a otros amigos acuaristas, comprar revistas sobre peces y por supuesto buscar a través de Internet experiencias e información de otros aficionados.

Muy importante también es mantener ratios apropiados. La gran mayoría de las especies de cíclidos son polígamas y el ideal es mantener una proporción de al menos 2 hembras por cada macho de una especie, para que el macho no hostigue a una única hembra, sobre todo si la hembra está embuchada, porque ¡puede llegar a matarla!

Si lo que quieres es mantener un acuario monoespecífico, entonces deberás aumentar el número de hembras por macho y será mejor mantener a un solo macho con varias hembras. Si introduces más de un macho de una misma especie, el dominante atacará a los demás machos hasta que solamente quede él mismo.

Lamprologus multifasciatus

Tamaño

Es imprescindible buscar información sobre las especies que queremos mantener y averiguar el tamaño que adquirirán cuando sean ejemplares adultos para introducir peces que alcancen aproximadamente el mismo tamaño. Esto nos ayudará mucho a la hora de reducir las agresiones y evitar, además, que haya depredadores que puedan comerse a los más pequeños.

Lo ideal es comenzar con peces jóvenes y ayudarlos en su crecimiento. Dependiendo de la compatibilidad entre las especies, no es recomendable introducir en nuestro acuario ejemplares más adultos que los que ya mantenemos. Sin pretenderlo, crearemos un ambiente bastante tenso al mezclar jóvenes con adultos y correremos el riesgo de que nuestros peces jóvenes sean perseguidos, golpeados y, como sucede en casi todos los casos, muertos.

Buccochromis rhoadesi yellow, juvenil

Coloración

En el reino animal, la mayoría de las agresiones se concentran en miembros de la misma especie para competir por la supervivencia y la alimentación. Con los cíclidos sucede lo mismo. Los peces de colores y patrones similares son los objetivos más comunes de una posible agresión. Afortunadamente hoy en día disponemos de una gran variedad de peces de diferentes colores y patrones para satisfacer nuestras exigencias como acuaristas, así que debemos tener este aspecto en cuenta cuando vayamos a seleccionar los habitantes de nuestro acuario.

Metriaclima sp. zebra chilumba Luwino Reef

Biotopo

No todas las especies habitan en los mismos ambientes. Hay especies que habitan en las zonas rocosas y con sedimentos en las líneas costeras del Lago Tanganica, como por ejemplo Neolamprologus; hay otras, como Cyprichromis, que nadan en aguas libres o abiertas, y otras que viven en zonas arenosas en el fondo del lago, cerca de la costa, como Xenotilapia. Si en nuestro acuario tenemos la precaución de poner diferentes especies según la zona que ocuparán, disminuiremos el nivel de agresividad notablemente.

Si lo que queremos es formar una comunidad de cíclidos, lo ideal será decorar nuestro acuario creando diferentes zonas que representen diferentes biotopos. Por ejemplo, para un acuario de los lagos africanos, apilaríamos rocas en un costado simulando la zona costera rocosa, dejaríamos zonas abiertas arenosas al otro lado del acuario emulando el fondo arenoso y entre estas dos zonas decoraríamos con pequeñas piedras imitando la zona abierta del lago. De esta manera creamos una limitación natural de territorios que nos servirá para evitar conflictos territoriales y nos permitirá introducir dos o tres especies diferentes a la vez.

No se trata solamente de colocar muchas rocas en el acuario, si no de procurar crear varios escondites o cuevas con ellas, para que los peces dominados tengan varios refugios en los que esconderse y escapar de sus agresores.  

Neolamprologus caudopunctatus

Peces señuelo

Otro método empleado por los acuaristas para reducir la agresividad es utilizar peces “diana” o “señuelo”. Como indica su nombre, estos peces actuarán como reclamo, imitando la realidad en la naturaleza, en la que muchos peces son el alimento y objetivo de los cíclidos de mayor tamaño. Estos “señuelos” deben ser duros y resistentes, rápidos y ágiles, de esta manera desarrollarán mejores y más efectivos cambios de velocidad y giros, lo que contribuirá en gran medida a que escapen sin daño alguno.

Estos peces ayudan a disminuir la tensión en nuestro acuario, los machos dominantes tendrán una distracción a perseguir, en lugar de a sus congéneres, y también contribuyen a que las parejas desarrollen una mejor defensa de sus alevines. Los peces “señuelo” más utilizados son los Danios cebra, gigantes y perlados, que se adaptan fácilmente a condiciones de temperatura y agua muy similares a las de la mayoría de los biotopos de los lagos africanos. 

La superpoblación

Este método, la superpoblación o sobrepoblación, consiste en aumentar cuidadosamente el número de habitantes en el acuario para que haya más peces que territorios. Sin claras fronteras que defender, el pez se hará más tolerante hacia los otros y su agresividad se dispersará hacia más objetivos.

Pero, ¡cuidado!, la superpoblación descontrolada es una de las principales razones por las que acuaristas principiantes cometen grandes errores. Con un acuario superpoblado debemos ser estrictos en el mantenimiento de las condiciones del agua, aumentar la capacidad del sistema de filtrado y la frecuencia en los cambios de agua hasta encontrar las necesidades de nuestro sistema biológico. Los filtros se deben revisar y limpiar de forma periódica y realizar cambios de agua de entre un 25 y un 30 % semanalmente. En un acuario superpoblado los nitritos aumentarán rápidamente y la forma más sencilla de controlarlo es realizando los cambios parciales de agua. Si vigilas los ciclos químicos que controlan la calidad del agua, así como los métodos para controlar estos ciclos, entonces el aumento de población puede ser un arma muy efectiva para reducir la agresividad en tu acuario.

La agresividad de las diferentes especies de cíclidos es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de proyectar y mantener un acuario. La forma más sencilla de mantener a raya la agresividad es elegir especies compatibles entre sí. Eligiendo correctamente a nuestros peces resolveremos casi totalmente los posibles problemas de agresión entre los habitantes de nuestro acuario.

 

 

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