Estrés en el acuario, ¿qué hacer?

Lo peor para nuestros peces es sufrir estrés. 

El estrés provoca su muerte sin que hayamos detectado una causa aparente. Son otros los factores causantes reales de la muerte, pero es el estrés el desencadenante de estos factores.

Biológicamente el estrés es un estado de cansancio físico provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal, que produce un conjunto de alteraciones en el organismo como respuesta física ante determinados estímulos repetidos.

La mayoría de peces pueden tolerar condiciones ambientales que no son exactamente iguales a las condiciones naturales en las que han evolucionado, pero esto no significa que en el acuario vayan a estar igual de sanos o que vayan a vivir tanto como lo harían normalmente en la naturaleza. La vida en un acuario no es, ni puede ser, exactamente igual a la que podría tener un pez en su hábitat natural. En un acuario está sometido a un entorno reducido, lo cual ya es estresante por sí mismo, además debe convivir con otros peces de diferentes especies que, por pacíficos que sean, serán tomados como potenciales enemigos, y tendrá que estar alerta continuamente. También estará sometido a condiciones ambientales que no le son propicias, como ruidos, movimientos fuera del acuario, cambios de luz, etc., y finalmente, el agua donde vivirá, rara vez estará en las condiciones físico-químicas para las que su organismo está capacitado. Todo esto le provocará diferentes síntomas físicos que le crearán estrés.

Malawi

El estrés hace que el sistema orgánico de nuestros peces se altere, que su sistema inmunológico se debilite y no pueda enfrentar los ataques de microorganismos patógenos. Su organismo puede tener fallos generales de tipo cardíaco, digestivo, etc. Sus sistemas de defensa caen y entonces no se defienden de las agresiones de otros peces. Su comportamiento cambia, su actividad puede acelerarse o no tener actividad ninguna, normalmente dejan de comer y abandonan su relación con los otros compañeros de su especie. Entonces es cuando parte de esta sintomatología se confunde con alguna otra enfermedad y se le empieza a medicar sin saber exactamente lo que le pasa, sin tener un diagnóstico correcto, siendo peor el remedio que la enfermedad.

Eliminar el estrés totalmente no garantiza que todos los peces del acuario vayan a estar siempre sanos, pero sí aumenta las posibilidades. Un poco de estrés por sí solo no suele ser fatal, pero a medida que el estrés aumenta, la capacidad de los peces para resistirlo disminuye. Por ello, uno de los principales objetivos de un acuariófilo debe ser eliminar las fuentes de estrés siempre que sea posible.

El nivel de estrés provocado por un determinado factor depende mucho de la especie en cuestión. Al montar nuestro acuario deberemos averiguar qué tipo de estrés va a haber y seleccionar las especies que sabemos que toleran bien estas situaciones.

Factores que pueden desencadenar estrés en el acuario

Las condiciones del Agua

Debemos averiguar cuáles son los parámetros químicos del agua de la que disponemos en nuestro suministro general y seleccionar peces que habiten en aguas con estas condiciones, o bien tratar el agua para conseguir los parámetros que necesitan los peces que pretendemos mantener. El control de los parámetros químicos del agua es esencial y debe ser siempre una prioridad. No hay que olvidar que ni siquiera el mejor filtrado permanente elimina totalmente los nitratos, por ello los cambios de agua parciales semanales  y los sifonados del sustrato son imprescindibles para evitar el estrés de nuestros peces, así como la realización de los test para comprobar niveles de amoniaco, nitritos, nitratos, pH, carbonatos (kH) y dureza total (gH). 

También se sebe controlar la temperatura de nuestro acuario, que deberá adecuarse a las necesidades de las especies que lo habitan. Una temperatura demasiado baja o demasiado alta para una determinada especie provocará estrés en nuestros peces. Los peces necesitan oxígeno, y aunque algunos peces toleran mejor aguas bajas en oxígeno que otras, el agua con poco oxígeno estresará a los peces. A medida que la temperatura del agua sube, la cantidad de oxígeno disuelto disminuye.

Dentro de unos límites, la mayoría de especies se adaptan a condiciones no óptimas del agua, sin embargo, los cambios bruscos de la química del agua, temperatura, etc., estresa a los peces. Añadir agua no tratada al acuario puede introducir cloro o cloramina, ambos tóxicos para sus habitantes, deberemos asegurarnos de tratar bien el agua antes de añadirla a nuestro acuario. Es mucho más importante mantener la química del agua estable a lo largo del tiempo que mantener las condiciones del agua exactas.

La decoración del acuario

Este punto está, la mayoría de las veces, descuidado, y es también un foco de estrés en nuestros peces. No se trata solamente de poner unas cuantas piedras aquí y allá o amontonarlas creando una composición agradable a nuestra vista. ¡¡Es mucho más que eso!! La decoración puede proporcionar un entorno estable de fácil mantenimiento a la vez que una vista agradable. Estudiar y recrear el hábitat natural de las especies que deseamos mantener es uno de los mayores desafíos, además de prioritarios, para los acuariófilos. 

Para la recreación de un pequeño biotopo en el que habitarán toda su vida las especies que elegiremos, lo ideal es realizar una investigación exhaustiva sobre el lugar que se desea reproducir, comprobar si es una zona sombreada o soleada y cuál es la comunidad de especies de peces, plantas, y de posibles invertebrados que viven juntas. Muchos biotopos naturales tienen finos arenales, algunos sólo rocas y grava, y otros los conforman suelo blando u hojas y ramas sumergidas de árboles. 

Biotopo orillas rocosas del lago Malawi, Mbamba bay, Tanzania

Por ejemplo, para una comunidad de cíclidos del lago Malawi, es costumbre decorar el acuario colocando gran cantidad de piedras, pero se debe tener la precaución de crear con ellas cuevas, pasajes, sombras, escondrijos, etc., donde puedan retirarse los peces, donde puedan refugiarse los ejemplares agredidos o donde puedan cobijarse las hembras durante la época de reproducción para no ser hostigadas por los machos. La falta de estos escondrijos somete a los peces a un estrés permanente que desembocará irremediablemente en algún tipo de enfermedad. 

Es importante adecuar la decoración y vegetación a la de su hábitat natural, evitando objetos decorativos de colores chillones o la mezcla de muchos colores, tampoco el sustrato del fondo del acuario deben ser las típicas piedrecillas de colores múltiples. Es una buena idea colocar una trasera y un lateral tapados, protegidos de la vista exterior y que sean de un color oscuro como el negro o azul. Las traseras que imitan la vegetación no son demasiado adecuadas. Los peces intentan una y otra vez esconderse entre la vegetación dibujada y aunque aprenden que no pueden, les puede provocar estrés. Es un error frecuente creer que un pez nacido en cautividad reconocerá el entorno donde nació como su hábitat natural. No debemos olvidar que el pez lleva escrito en sus genes cuál es su verdadero entorno, es el instinto, y aunque le resultará más fácil adaptarse, echará de menos su verdadero entorno.

Biotopo fondo lago Tanganica

La iluminación del acuario

También la iluminación que decidamos instalar en nuestro acuario es un factor muy importante. Una iluminación no adecuada provoca estrés en nuestros peces. Por ejemplo, la mayoría de los cíclidos del lago Malawi viven a profundidades de 5 a 20 metros aproximadamente, aunque hay especies que entran en zonas menos profundas. Si la luz del tanque es demasiado brillante y está muchas horas encendida, puede provocar estrés y afectar al sistema inmunológico de los peces. Se debe ajustar la iluminación al biotopo de los animales y proveer de sombras con la decoración del acuario.

La iluminación de los grandes lagos africanos tiene unas características muy parecidas a la iluminación marina. Son lagos de gran profundidad y con escasa vegetación. En los primeros metros de profundidad las longitudes de onda rojas son rápidamente absorbidas creando una iluminación natural fría. Hoy la iluminación para los acuarios es de tubos de leds, con un ahorro energético de hasta el 80 % respecto a los fluorescentes convencionales y disponibles en distintas temperaturas de color y longitudes de onda específicas. 

Pantalla de iluminación led para acuarios. Luz de luna

Se deben respetar siempre las horas de apagado y encendido de luces. Un apagado o encendido sin un orden, causa confusión en los peces tanto a nivel orgánico como anímico y esto conlleva estrés. Existen en el mercado sistemas electrónicos llamados controladores: aparatos que de manera automática, son capaces de realizar acciones y efectos luminosos imitando a nuestro Sol (luz de día) y nuestro satélite la Luna (luz nocturna), reproduciendo con exactitud los ciclos del fotoperiodo natural en nuestros acuarios.

El espacio físico

El espacio físico que necesita un determinado pez depende de la especie. Algunas especies están bien en un acuario de 40 litros y otras necesitan 400 litros o más. Un acuario demasiado pequeño aumenta el nivel de estrés en todos sus habitantes, provocando a su vez un aumento de la agresividad entre ellos. Además, cuando un pez ha formado pareja para reproducirse necesita más espacio. Los cíclidos, por ejemplo, requieren una parte del acuario para ello, cazando a cualquier otro pez que se acerque a su territorio, así que cuando se inician los comportamientos de reproducción aumenta también el nivel de estrés en el acuario. 

Un acuario debe ser un recipiente concebido como un auténtico complejo ecológico donde sus habitantes puedan encontrar unas condiciones lo más propicias posibles para desarrollar normalmente sus funciones de nutrición, relación y reproducción, por lo que deberemos tener en cuenta las necesidades de la especie que vayamos a introducir y elegir una urna del tamaño apropiado.

Chizumulu island

La alimentación

Existe un criterio en acuariofilia que dice que el pez que se alimenta tiene mayores posibilidades de sobrevivir. Esto es aplicable incluso para peces enfermos y en mal estado, mientras se alimenten hay esperanza. Debemos de dar a los peces una alimentación lo más variada posible para reforzar sus defensas inmunológicas. En acuarios comunitarios debe cuidarse especialmente que cada especie reciba su alimento requerido, según el caso de peces estrictamente herbívoros o carnívoros.

Poca o mala nutrición provoca estrés en nuestros peces. Una dieta sana es variada, y debería ser una combinación de hojuelas, gránulos y alimentos vivos. Las hojuelas son alimentos completos pero deben complementarse con gránulos que son más sustanciales y promueven su crecimiento. Para completar una adecuada alimentación se les puede ofrecer alimento vivo congelado o liofilizado, disponible en cualquier comercio del ramo. 

¡¡Pero no alimentes en exceso a los peces!! Puedes ocasionar dos problemas: que coman hasta reventar y que al aumentar las deposiciones se cree amoniaco, todo lo cual generará estrés en el acuario. Según la mayoría de acuaristas experimentados, la cantidad exacta de comida es aquella que consumen nuestros peces en los primeros 2 minutos sin que caiga al fondo del acuario, y es aconsejable darles esta cantidad dividida en dos veces, una por la mañana y otra al menos 30 minutos antes de apagarles la luz. Si después de esos 2 minutos todavía quedan en el agua restos de alimento, significa que la ración suministrada fue mayor que la necesaria.

Tropheus moorii kasakalawe

La compatibilidad entre especies

Posiblemente, este sea el punto más importante de todos, y el más difícil de llevar a cabo. Resulta de vital importancia conocer los hábitos y necesidades de cada pez, para evaluar entonces la compatibilidad entre las distintas especies. No todas las especies de peces se pueden mezclar entre ellas. Factores como los hábitos alimenticios, el tipo de agua que necesita cada especie, la conducta en el acuario de cada individuo, según sean peces territoriales, pacíficos o de cardumen, son determinantes a la hora de evitar al máximo el estrés en nuestros peces. 

La compatibilidad de los cíclidos está básicamente limitada a otras variedades de cíclidos Por ejemplo, la mayoría de cíclidos se comerán a los habitantes más pequeños, a aquellos que quepan en su boca. Un pez pacífico estará estresado si se junta con peces más agresivos que estarán cazando todo el día. Muchas especies se comunican mediante el comportamiento y el lenguaje del cuerpo. Los cíclidos establecen un orden jerárquico, donde un macho dominante es el primero en comer, etc. Puede que peces de otra especie no reconozcan estas señales, lo que creará peleas continuas. Otras especies forman bancos de peces en la naturaleza, no viven individualmente, por lo que nunca se sentirán cómodos o seguros si se mantienen solos en el acuario. Algunas especies son más agresivas con su misma especie, sin embargo no se sentirán amenazadas si conviven con otras especies, más bien las ignorarán, etc. 

Aulonocara sp mamelela Undu Reef

La medicación

Añadir medicamentos a los acuarios es, a menudo, peor que la enfermedad inicial. No se debe medicar a la ligera, sin un diagnóstico previo. Los medicamentos que matan bacterias y parásitos también matan a las bacterias nitrificantes, lo que nos crearía un problema mayor. Tratar con ciertos medicamentos puede debilitar a nuestros peces sanos hasta el punto de hacerlos susceptibles a la enfermedad original. 

Se debe tener en cuenta que, por ejemplo, las infestaciones parasitarias responden favorablemente ante un amplio conjunto de medicaciones adecuadas, sin embargo, las infecciones bacterianas se previenen mejor que se curan. El pronóstico de los peces afectados por una enfermedad bacteriana es reservado incluso tratándolos con antibióticos.

Reconocer y eliminar las causas de estrés constituye una parte fundamental de cualquier tratamiento con éxito y la corrección de un posible descontrol en el ciclo del nitrógeno puede ser simplemente cuestión de adoptar un programa más riguroso de cambios parciales de agua.

Reconocer a un pez estresado

El primer síntoma de un pez estresado es que cambia su comportamiento, no se comporta dentro de la normalidad que le corresponde según la especie a la que pertenece. Algunos peces suelen permanecer cerca de la superficie del agua, otros cerca del fondo. Algunos peces nadan continuamente, otros no se mueven de un sitio, etc. Los cambios en su comportamiento habitual suelen indicar estrés.

Si un pez permanece en la superficie boqueando para respirar, indica que no tiene suficiente oxígeno. La causa puede ser una baja concentración de oxígeno en el agua debida a poca circulación del agua, altos niveles de amoniaco o nitritos, temperatura demasiado alta, etc.

Cuando un pez deja de comer, o come con menos ganas que antes está estresado, algo ocurre. Si un pez permanece escondido y no sale donde pueda ser visto, puede ser debido a un compañero agresivo, insuficientes escondites para que el pez se sienta seguro mientras nada, etc.

Aletas rotas, heridas abiertas que parece que no se curan indican que el pez sufre agresiones de algún compañero. Normalmente las pequeñas heridas sanan rápido, si no es así, el nivel de estrés puede estar deprimiendo el sistema inmunitario del pez.
La enfermedad es un problema, pero en la mayoría de casos, un pez con el sistema inmunitario sano está protegido, por lo que enfermar es un signo de que el pez está en un estado de estrés.


Minimizar o eliminar las fuentes del estrés en nuestro acuario aumenta la probabilidad de mantener a nuestros peces sanos. Un pez estresado se debilita, aunque a la vista nos pueda parecer sano, será más susceptible de padecer enfermedades, lesiones, etc. Un pez sano (no estresado) será capaz de protegerse de las enfermedades e infecciones por si solo. Por ello, la aparición de enfermedades en un tanque, a menudo se debe a condiciones pobres del agua que llevan a debilitar el sistema inmunitario de los peces.

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