Enfermedades más comunes de los cíclidos y su tratamiento.

La salud de los cíclidos. Enfermedades más comunes y su tratamiento. Parte I

Como cualquier otro ser vivo, los peces también enferman. Será inevitable que a lo largo de su vida puedan padecer alguna dolencia, y en nuestras manos está evitarlo al máximo, primero con la prevención y después con un correcto tratamiento. 

El mejor método es siempre la prevención llevando a cabo un control metódico y periódico de las condiciones del agua. Dedica tiempo a la observación de tu acuario, observa detenidamente a todos los peces y su comportamiento. Verifica que piel, escamas y aletas estén sanas. Si hay peleas constantes entre algunos de los peces, busca una solución, puede que sean incompatibles y no debas mantenerlos juntos en el mismo acuario. Recuerda tener siempre productos a mano para tratar el punto blanco, un bactericida y un funguicida. Ten precaución a la hora de introducir nuevos ejemplares, especialmente si son salvajes y provienen de los lagos. 

Si enferma un pez y tienes que tratarlo, lo fundamental es que tengas paciencia. Sigue siempre las instrucciones para el correcto suministro del producto y no suspendas un tratamiento si ves que la mejoría no llega en un par de días; tampoco lo reemplaces o modifiques la dosis, la mezcla de productos puede ser mortal para un pez con las defensas bajas. Algunos tratamientos pueden afectar negativamente a otros elementos del acuario como plantas o bacterias; infórmate para evitar problemas extra.

La mayoría de los peces dejan de producir o reducen la producción de anticuerpos con la bajada de temperatura del agua. En los peces tropicales esta disminución es variable según la temperatura idónea para cada especie. Si un pez se encuentra en un ambiente con una temperatura inferior a la que necesita, dejará de producir anticuerpos y sus defensas se reducirán por lo que puede perder su inmunidad celular superficial y sufrir un ataque bacteriano o de cualquier otro organismo. 

Otros factores que pueden desencadenar una enfermedad también pueden ser pH excesivamente bajo o excesivamente alcalino, heridas no desinfectadas, como roces contra superficies duras o peleas entre peces y una alimentación deficiente. Las causas más comunes son la superpoblación de bacterias dentro del acuario (exceso de materia orgánica en descomposición) y el contagio por introducción de peces infectados. 

Enfermedades más comunes en el acuario tropical 

Punto Blanco

El punto blanco es una de las enfermedades más habituales en el acuario tropical, por lo que conocerla resulta imprescindible a la hora de prevenir el contagio y tratar los síntomas. Esta enfermedad la provoca un protozoo conocido como Ichthyophthirius multifilis, que es mortal para los peces pero también es de fácil diagnóstico y reacciona muy bien a los medicamentos específicos. Se caracteriza por la aparición de puntos blancos en aletas y escamas, es muy contagiosa y se debe tratar a todo el acuario a la vez.

Los peces están familiarizados con los microorganismos que provocan esta enfermedad porque están muy difundidos, pero solo los peces que no cuentan con unas buenas defensas enferman. Esto es debido a la mala alimentación, el estrés, la superpoblación o la mala calidad del agua.

A simple vista se observan pequeños puntos blancos sobre el cuerpo de los peces, especialmente en las branquias, y los ejemplares contagiados se muestran nerviosos y nadan rápidamente intentando quitarse la molestia de sus cuerpos. Cuando la enfermedad avanza, los peces se ven cada vez más irritados y pueden comenzar a frotarse contra los objetos, las paredes o la grava del acuario para aliviar los picores. Finalmente, se pueden producir dificultades respiratorias, falta de apetito y hasta la muerte.

Dependiendo de la temperatura del agua el ciclo completo del protozoo que causa esta enfermedad puede durar desde 4 días hasta varias semanas. Cuanto más caliente está el agua más rápido es el ciclo. Para el tratamiento del punto blanco, puedes aumentar la temperatura del acuario a unos 27o C para acelerar el ciclo vital del protozoo y aumentar también el aporte de oxígeno. Los medicamentos más utilizados son la formalina y el verde de malaquita durante unos 7 días, aunque existen otros de igual eficacia. Recuerda seguir las instrucciones del producto y no olvides retirar el carbón del filtro y apagar los filtros UV. 

Para prevenir la aparición del punto blanco debes extremar las precauciones al introducir nuevos ejemplares, evitar cambios bruscos en la temperatura de tu acuario, controlar el pH y los niveles de amoníaco.

Oodinium o la enfermedad de la piel de terciopelo

El Oodinium es un género de dinoflagelados, parásitos unicelulares microscópicos que pueden formar colonias. El inicio de esta enfermedad suele pasar desapercibido, por lo que es muy recomendable observar cualquier tipo de cambio en el comportamiento de nuestros peces. En su fase inicial, se advierte que el pez está irritado y nada al azar mientras se roza contra las rocas y otros objetos para desprenderse del parásito, pero la enfermedad sólo se hace visible si la invasión es más fuerte. Entonces el pez aparece recubierto por unas diminutas manchas doradas que parecen espolvoreadas en cabeza, aletas y cuerpo dándole un aspecto aterciopelado. Estas manchas son más visibles con la luz artificial o la luz del sol.

La enfermedad de la piel de terciopelo es muy contagiosa, por lo que el aislamiento debe realizarse lo más pronto posible. Si la enfermedad avanza los peces presentarán dificultades para respirar, boquearán y abrirán y cerraran rápidamente los opérculos. A continuación adelgazarán y si no se trata pronto, será letal. 

El primer paso para tratar esta infestación es tapar el acuario y apagar la luz para debilitar al parásito. Se puede tratar con sulfato de cobre, azul de metileno o con antibióticos como la Cloromicetina. En las tiendas especializadas encontrarás productos químicos para su tratamiento que dan muy buenos resultados. Solo será necesario quitar el carbón activado para que no elimine el producto químico del agua.

Costia o costiasis

Por lo general, la costiasis es una enfermedad muy contagiosa, que se difunde en lugares donde existe una gran concentración de peces. La causa el flagelado Costia necatrix. Los parásitos se fijan en el pez y es cuando se reproducen. 

El cuerpo de los peces se recubre de un velo blanquecino que en la etapa avanzada está asociado con derrames hemorrágicos y enrojecimiento de la zona afectada. Cuando la enfermedad está en fase avanzada, otros síntomas que presentan los peces son la frotación contra el fondo, las aletas replegadas, movimiento de balanceo y falta de reacción. También las branquias son atacadas y se congestionan, por lo que aparecerán síntomas adicionales, tales como respiración agitada y boqueo en la superficie.

El tratamiento es sencillo. Para peces tropicales debes elevar la temperatura por encima de los 30o C, gradualmente, sin afectar a los peces, durante unas pocas horas para que mueran los parásitos y realizar un baño diario de cloruro de sodio (sal gruesa) a razón de 10 gramos por litro durante 20 minutos, hasta que la piel se aclare, manteniendo a los peces afectados aislados y en observación. Para cada tratamiento prepararás una nueva solución salina.

Saprolegnia, Achyla y otros hongos

Si bien existen más de 35 especies de hongos acuáticos, los más comunes causantes de enfermedades en los peces son Saprolegnia y Achyla. El inicio de una enfermedad producida por estos hongos, generalmente por causa de una herida, un debilitamiento o destrucción de la mucosa, etc, se manifiesta del mismo modo que cualquier otra enfermedad, se produce una modificación en el comportamiento de los peces. 

La observación es fundamental. Durante el proceso inicial una espora se infiltra en el cuerpo del pez y desarrolla estructuras vegetativas comparables a raíces (micelios) que penetran en los tejidos, se  nutren de ellos y los van necrosando. Hasta aquí el lugar afectado sólo muestra una ligera opacidad que puede pasar desapercibida, sin embargo el pez afectado habrá modificado su comportamiento. Entre 24 y 48 horas después comenzará el crecimiento del hongo hacia el exterior y podremos observar unas pequeñas manchitas blancas o blanquecinas que después adquirirán la forma de copos algodonosos, en el caso de Saprolegnia, o largos filamentos como delgadas hebras de lana, cuando se trata de Achyla.
Para entonces los micelios habrán necrosado una vasta extensión de los tejidos y, según la localización del hongo, pueden haber destruido también algún órgano vital, haciendo imposible la recuperación del pez.

En tiendas especializadas encontrarás medicamentos preparados para combatir la fungosis. Recuerda que esta enfermedad está causada por unas malas condiciones del agua por lo que en casos no extremos se puede curar a base de cambios de agua. Puedes medicar el agua del acuario con Azul de Metileno purísimo a razón de 1 gramo por cada 100 litros de agua, acompañando este tratamiento con baños de 15 minutos en una solución de 15 gramos de sal gruesa por litro de agua. Deberás tratar el acuario con algún antibiótico, ya que las fungosis suelen producirse por ataques bacterianos previos. Algunos acuaristas recomiendan tratar con Terramicina. Se utilizan 500 mg cada 50 litros de agua, repitiendo a diario, previo cambio parcial del agua, durante tres a cinco días. Los antibióticos no eliminan los hongos, por lo que deberás medicar con un funguicida y un bactericida al mismo tiempo.

Columnariosis u hongo de la boca

Se trata de una enfermedad de origen bacteriano. Al patógeno responsable se le conoce  actualmente como Flavobacterium columnare. Esta bacteria penetra en el cuerpo del pez y tras un periodo de incubación de entre 5 y 8 días aparecen los primeros síntomas consistentes en unas formaciones muy parecidas a los copos algodonosos producidos por hongos y que se sitúan  principalmente en la boca del animal, aunque también puede afectar a otras zonas, como cabeza y agallas, si no se trata con rapidez. Estas formaciones algodonosas darán lugar a ulceraciones. También se verán afectadas las aletas que presentarán un aspecto lechoso o bien se irán degradando. El comportamiento del pez cambia, algunos se posan en el fondo y otros boquean en la superficie, pero en ambos casos se produce un “bamboleo” característico en zigzag.

El tratamiento debe iniciarse cuanto antes. Tendrás que aislar a los peces infectados y tratarlos aparte en un acuario hospital. El tratamiento inicial consiste en la limpieza del acuario principal sifoneando el acuario una vez por semana. Debes apagar el calentador porque las temperaturas altas favorecen la infección. Hay que realizar cambios de agua de un 30 % sifoneando el sustrato en días alternos, y agregar sal marina en proporción de 7 gr por litro de agua. Este procedimiento debes llevarlo a cabo una vez por semana y, en caso de que no reaccionen al tratamiento, lo ideal será recurrir a antibióticos del tipo Terramicina u Oxitetraciclina (250 mg/10 litro) cambiando un 30% de agua de tratamiento todos los días durante 5 días.

Gusanos parásitos: Gyrodactylus y Dactylogyrus

Estos dos parásitos, sin ser microscópicos, tampoco son tan grandes como para poder confirmar el diagnóstico sin la ayuda de una lupa, excepto para quienes hayan tenido alguna experiencia con ellos. Se trata de los Géneros Gyrodactylus spp y Dactylogyrus vastator que forman parte de  los helmintos o gusanos. 

Gyrodactylus se localiza en el tegumento de los peces y puede atacar en cualquier parte del cuerpo, incluidos los ojos. Si no está muy avanzada la enfermedad los síntomas externos no son muy visibles, por lo que la observación del comportamiento de los peces es fundamental. Cuando la enfermedad está en la fase avanzada se observa turbiedad en la piel y, en las zonas fuertemente invadidas, se produce un enrojecimiento. En los ojos puede presentarse una opacidad generalizada o parcial, según el grado de invasión del parásito. 

Para su tratamiento se recomiendan baños con Cloranfelicol a razón de 5 mg/ litro realizando un cambio de agua del 50 % cada día durante 3 días.

En breve encontrarás en nuestro blog el artículo: Enfermedades más comunes de los cíclidos y su tratamiento. Parte II 
 

Compartir artículo


Artículos relacionados


Deja tu comentario:




Responsable: Raúl Armell Rodriguez.
Finalidad: Gestionar y moderar comentarios.
Legitimación: Consentimiento del interesado.
Destinatario: Hosting: Online.net y correo electrónico automático a: info@cichlidae-acuarios.com.
Derechos: Acceso, rectificación, limitación y supresión de los datos a través de .
Información adicional: Consulta las Condiciones de Uso y la Política de Privacidad de cichlidae-acuarios.com.