Controla la temperatura de tu acuario, sobre todo en verano!!

Controlar la temperatura del agua del acuario es de vital importancia para la supervivencia de sus habitantes, tanto plantas como animales.

Los peces no tienen la capacidad de regular la temperatura de su cuerpo, dependen de las condiciones térmicas del agua en la que habitan y mantienen la temperatura de su cuerpo igual a la del medio ambiente. Así pues, mantener la temperatura constante del agua del acuario es de vital importancia para sus habitantes, tanto plantas como animales.

En los lagos la temperatura promedio del agua oscila entre los 23°C y los 28°C. En el acuario necesitamos mantener una temperatura de entre 24oC y 28oC. Se debe tener en cuenta que a partir de los 27oC comenzarán a aparecer los problemas.

Una disminución repentina de la temperatura puede dañar el sistema inmune del pez y aumentar el riesgo de que enferme. Un aumento repentino puede provocar el aumento en la actividad metabólica o un shock en el sistema respiratorio de tus peces. Un cambio brusco de la temperatura desembocará en la aparición de alguna enfermedad que acabará provocando la muerte del animal. El problema es el difícil diagnóstico de la enfermedad. Normalmente, cuando somos capaces de advertir que el animal no está bien, la enfermedad ya está demasiado avanzada, lo que hace que sea prácticamente imposible salvarlo con un tratamiento. De ahí la importancia de la prevención y la vigilancia de parámetros estables y constantes. 

Cómo regular la temperatura de un acuario

Regular la temperatura del agua y mantenerla constante es bastante fácil, sólo necesitamos un calentador y un termómetro. Dependiendo del tamaño de nuestro acuario necesitaremos un calentador más o menos potente. Lo más importante es conocer las necesidades de las especies que mantenemos para controlar que la temperatura es la adecuada para ellas.

Es importante recordar que el acuario debe mantenerse alejado de la luz directa del sol porque el agua podría calentarse demasiado, lo que sería peligroso para los peces, además de generarse la proliferación de algas, creando así otro problema. 

Lo más recomendable es verificar la temperatura del agua diariamente. Existe una gran variedad de termómetros a elegir. En el comercio encontrarás termómetros adhesivos externos, analógicos de cristal con ventosa, digitales con sensor, etc. Hay termómetros que muestran constantemente la temperatura del acuario y tienen una alarma ajustable para baja o alta temperatura que se activa con sonido y luces al salirse del rango programado. Este termostato debe colocarse en el área del acuario donde haya bastante movimiento del agua, esto ayudará a distribuir el calor más uniformemente. 

Hay tres tipos básicos de calentadores, los de pinza, los sumergibles y los electrónicos. Los calentadores de pinza están diseñados para fijarse al marco del acuario y son una opción económica. Los calentadores sumergibles poseen un núcleo calefactor de cerámica que distribuye el calor uniforme y eficientemente. Y los calentadores electrónicos poseen un sensor térmico que lee continuamente la temperatura del agua a través del vidrio del tubo del calentador. Una vez que conseguimos mantener la temperatura en valores estables deberemos vigilar que no haya ninguna variación extraña, y si la hubiera, poner solución rápidamente.

Sciaenochromis friery Iceberg

Pero, ¿qué pasa cuando llega el verano? 

El calor es uno de los factores más críticos para nuestros acuarios, las altas temperaturas del agua provocan estrés a los peces, que desemboca en enfermedades o directamente la muerte. Pero lo más grave es que si la temperatura del acuario es demasiado alta, el oxígeno disuelto en el agua es muy bajo. 

El oxígeno disuelto en agua (OD) está muy relacionado con la temperatura, ya que de él depende la vida de los organismos que la habitan. Oxígeno disuelto y temperatura son dos factores íntimamente relacionados entre sí, de tal forma que la solubilidad del oxígeno en el agua disminuye a medida que aumenta la temperatura. Por ejemplo, el agua dulce a 20oC contiene 8,84 mg/l de OD, mientras que a 30oC, contendrá 7,53. 

El oxígeno disuelto es la cantidad de oxígeno que hay en el agua y puede ser indicador de cuán contaminada está o de cómo puede dar soporte a la vida vegetal y animal. Generalmente, un nivel más alto de oxígeno disuelto indica agua de mejor calidad, pero si los niveles de oxígeno disuelto son demasiado bajos, los peces y otros organismos no sobrevivirán.

La mayoría de las condiciones críticas relacionadas con la diferencia de oxígeno disuelto en el agua de nuestros acuarios ocurren durante los meses de verano, cuando se registran temperaturas más altas. La solubilidad del oxígeno es un factor muy importante debido a que la oxidación biológica aumenta con la temperatura. Cuando existe abundante cantidad de materia orgánica, el crecimiento bacteriano se ve favorecido enormemente y, en consecuencia, los niveles de oxígeno disuelto dentro de la masa de agua se reducen rápidamente a cero. Con las altas temperaturas el metabolismo de nuestros peces aumenta, comen más, crecen más rápido y también consumen más oxígeno. Si no hay un intercambio efectivo de oxígeno entre el agua y el aire, los peces pueden acabar con las reservas de oxígeno disuelto, y la falta de oxígeno en el agua del acuario puede ser letal para nuestros peces en cuestión de minutos.

Aulonocara sp. rubin red 

Cómo mantener la temperatura del acuario en verano 

En verano debes controlar la temperatura del agua de tu acuario diariamente y aumentar la cantidad de oxígeno disuelta en el agua. Un agua bien oxigenada, te permitirá bajar la temperatura hasta 2 grados. Lo que no debes hacer nunca es meter hielo en el acuario ni elementos congelados o hacer grandes cambios de agua con una temperatura muy inferior a la que hay en el acuario. Además de que puede ser peligroso para tus peces, no se soluciona el problema y el agua volverá a calentarse. Tienes otras opciones más fiables y duraderas que puedes poner en práctica:

Intenta mantener la habitación donde se encuentra el acuario lo más fresca posible, bajando las persianas y evitando que la luz solar entre directamente. Recuerda que además, la luz solar directa sobre el acuario provoca la proliferación de algas. 

Uno de los principales causantes del aumento de la temperatura es la iluminación. La iluminación de nuestro acuario crea una capa de aire caliente sobre la superficie del agua. Este aire está realmente a muchos grados por encima de la temperatura de la habitación y mantiene la superficie constantemente caliente. Reducir las horas de luz, por ejemplo a 5 horas, o cambiar el encendido de luces a las horas menos calurosas del día nos resultará de gran ayuda. 

Destapar el acuario puede ayudar también a mantener la temperatura controlada, pero debes tener cuidado porque los peces pueden saltar. Puedes sustituir la tapa de cristal por una de malla. En el mercado encontrarás tapas de malla para el acuario en diferentes medidas, con huecos para pasar las patas de la pantalla de iluminación, para rebosaderos o cables. También las hay disponibles con una apertura en el frontal para acceder al acuario sin tener que quitar la tapa entera. Esta tapa permitirá la circulación del aire y te ayudará a bajar la temperatura del acuario varios grados.

Un ventilador es una alternativa ideal, indispensable para un acuario. Es fiable y de bajo consumo. Se coloca sobre el acuario y se puede ajustar el cabezal de forma vertical u horizontal para dirigir el chorro de aire sobre el agua creando una corriente de aire sobre la superficie. De esta manera conseguimos remover la condensación que se produce entre la tapa y el agua y se renueva constantemente el aire manteniéndolo fresco, mejoramos el intercambio de oxígeno y conseguimos bajar la temperatura del agua hasta 3 y 4oC, incluso más, dependiendo de la humedad del ambiente. El único inconveniente es que provoca que la evaporación del agua sea mucho más rápida y tendremos que añadir agua posiblemente a diario, dependiendo de lo que baje el nivel en el acuario.

Y finalmente, para dejar de preocuparte por la temperatura de tu acuario, dispones de los enfriadores. Aunque haga mucho calor o mucho frío en el exterior, con un enfriador se puede mantener la temperatura ideal para los peces regulándola de forma eficiente durante todo el año. 

A la hora de seleccionar entre uno u otro enfriador, debes tener en cuenta la cantidad de peces y tamaño del acuario. Si mantienes muchos peces y tu acuario es más grande, necesitarás un enfriador más potente. Si tu acuario es más pequeño bastará con uno menor. El enfriador debe colocarse en un sitio bien ventilado para evitar la acumulación del calor que desprende y para que funcione correctamente. Debes tener en cuenta que un enfriador para acuario es un desembolso grande, por lo que, si no lo tienes claro, deberías probar primero diferentes métodos de enfriamiento para el agua antes de decantarte por uno. 

Aumentar el intercambio de oxígeno

El nivel de oxígeno disuelto en el agua es muy variable y se ve afectado por diversos factores. La temperatura influye en la descomposición de la materia orgánica, que consume oxígeno. A mayor temperatura del agua más rápido es el proceso de degradación y mayor el consumo de oxígeno. Cuantos más peces mantengas y más grandes sean, mayor será la necesidad de oxígeno. Ten en cuenta que la materia orgánica (los desechos de los peces y plantas) y las poblaciones bacterianas consumen grandes cantidades de oxígeno. 

Durante la evaporación natural del agua en el acuario se pierde una importante cantidad de OD, pero aún más importante es la perdida de oxígeno que provoca el estancamiento causado por la falta de energía eléctrica ya que no circula el agua por el filtro o la cortina de burbujas. En tan solo 12 horas la bajada en el nivel de oxígeno disuelto es drástica y puede causar la muerte de nuestros peces. 

Para ayudar a aumentar el intercambio de oxígeno puedes hacer varias cosas. Los cambios de agua periódicos son de vital importancia, no solamente ayudan a mantener la población bacteriana controlando los niveles de pH y los nitritos y nitratos en niveles adecuados, también ayudan a aumentar el oxígeno disuelto en agua.

Aulonocara stuartgranti maulana

Instalar una bomba de aire ayuda a aportar oxígeno al agua de tu acuario. Las burbujas que crea hacen que el agua se agite en la superficie y libere dióxido de carbono garantizando un flujo de oxígeno constante. Ayuda a mejorar la circulación del agua, las aguas profundas y menos oxigenadas suben a la superficie y reciben más oxígeno y las aguas más oxigenadas de la parte superior bajan y llevan aire puro al fondo del acuario. Dependiendo del tamaño del acuario se necesitará una bomba de gran tamaño y potencia, o incluso dos, o un modelo mediano o pequeño.

Como norma general, lo más recomendable es tener siempre un sistema de filtrado que remueva la superficie del agua y el oxigenador instalado, tanto en invierno como en verano. Esto nos permitirá proveer siempre el máximo de oxigeno posible al agua para que ésta esté en las mejores condiciones para nuestros peces.

En conclusión: intenta mantener la temperatura de tu acuario correcta para evitar los problemas que ocasionan las altas temperaturas y la bajada de oxígeno. Procura a tu acuario un buen intercambio de gas aire-agua tanto en verano, cuando la temperatura es más alta, como durante el resto del año.
 

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