¿Cómo es una importación en Cichlidae Acuarios Jávea?

La recepción de nuevas importaciones es quizás una de las tareas más importantes en nuestro Núcleo Zoológico.

La importación de peces tropicales conlleva una serie de procesos como la aclimatación y cuarentena, imprescindibles para garantizar la salud de los peces que después podrán adaptarse de nuevo con éxito a nuestro acuario.

El proceso de aclimatación de los cíclidos comienza con la recepción de los animales. En Cichlidae Acuarios Jávea adquirimos nuestros peces a proveedores alemanes especializados y con muchos años de experiencia en el sector que, o bien tienen sus propias instalaciones en los lagos, o importan directamente desde África. Estos animales han pasado varias cuarentenas y períodos de adaptación, así como los tratamientos profilácticos necesarios, tanto en las instalaciones en África, como después de su traslado a Europa, y antes de ser enviados de nuevo a España. 

Tal como se especifica en el estándar de importaciones de animales acuáticos, todas nuestras importaciones incluyen la Acreditación de bioseguridad o Notificación oficial emitida por la Autoridad Competente que establece que un envío de animales acuáticos ha cumplido con los requerimientos pre-frontera y post-frontera (incluyendo cualquier requerimiento de cuarentena), así como el Certificado de salud emitido por la Autoridad Competente del país exportador que asegura el estatus sanitario de un envío de animales acuáticos.

Centro de carga aérea

Después de recoger el envío en el almacén del agente de carga del aeropuerto, y transportarlo a nuestras instalaciones, lo primero que hacemos es abrir todas las cajas y comprobar que todas las bolsas están correctas y no han perdido agua por algún posible pinchazo de una aleta, o un posible fallo en el embolsado. Las bolsas que han perdido agua o llegan con más desechos de lo normal serán las primeras en abrirse y comenzar con la aclimatación. 

Si todas las bolsas llegan correctamente, se mantienen durante un tiempo en sus cajas para permitir a los animales su adaptación a la luz. Un entorno oscuro reduce el estrés que sufren los peces, de modo que su sistema inmune se ve menos afectado, reduciendo la posibilidad de que enfermen, pero no debemos olvidar que han pasado un largo período en total oscuridad y los animales se encuentran desorientados y seguramente asustados. 

Almacén Centro de carga aérea

Los peces que recibimos no superan las 30 horas de tránsito, por lo que la bajada del pH del agua de transporte no es importante. Los factores decisivos hasta el momento de la apertura de la bolsa de transporte son el oxígeno y la temperatura. Rápidamente comienza la fase más delicada, porque al abrir las bolsas el oxígeno que contenían se pierde y hay que proceder sin demora a la aclimatación para que los peces no se envenenen por la concentración de CO2 en el agua de transporte. 

Cada animal se coloca en una gaveta en función de su especie, tamaño, compatibilidad y agresividad. Aunque nuestros peces llegan siempre a una temperatura adecuada (incluso en invierno, gracias a las bolsas de calor químico), no queremos que ésta descienda durante el tiempo que dura la adaptación, así que cada gaveta se aísla del suelo con una placa de poliestireno. Se aplica el sistema de goteo para igualar parámetros y temperatura, y se coloca en cada recipiente una piedra difusora para proveer a los peces del oxígeno suficiente. La aclimatación será lenta, sin prisas.

Aclimatación con piedra difusora

No mezclamos a los peces recién llegados con los que ya estaban en nuestras instalaciones. Queremos y debemos evitar al máximo problemas de territorialidad que podrían agravar el estrés, o posibles enfermedades de los recién llegados que pudieran contagiar a los que ya están perfectamente adaptados en nuestras instalaciones. Para ello, antes de la recepción de una nueva importación, reorganizamos el stock reagrupando a los peces, siempre que sea posible, según especie, tamaño, sexo y compatibilidad. Se lleva a cabo una limpieza de las urnas, filtros y cambio de agua de los tanques donde vamos a colocar a los nuevos animales, se comprueban parámetros químicos y se tratan las aguas, si fuese necesario, para igualar al máximo estos parámetros a los del agua en que mantenía el proveedor a los nuevos ejemplares.

Muchos profesionales utilizan en sus instalaciones un sistema de filtración centralizada, que requiere menos tiempo de mantenimiento, menos limpieza y es más práctico. En Cichlidae Acuarios Jávea optamos por un sistema de filtrado individual para cada urna que, aunque comporta un poco más de tiempo de mantenimiento, también nos garantiza el aislamiento de un posible contagio a un solo acuario, evitando así al máximo que nuestros peces enfermen.

Método de aclimatación por goteo
  
Solemos recibir entre 170 – 200 peces con cada importación, por lo que no necesitamos superpoblar los acuarios. Aun así, las siguientes dos semanas serán críticas. Durante ese tiempo se procede a aumentar la cantidad y frecuencia de los cambios parciales de agua, se controlan parámetros y se observa la evolución de los recién llegados. El estrés acumulado puede ser peligroso para su nueva adaptación y desembocar en alguna posible enfermedad.

Los peces llegan embolsados según tamaño y sexo. Los ejemplares de menor tamaño pueden llegar en una bolsa comunitaria pero los más grandes llegan embolsados siempre individualmente. Se colocan en una gaveta con la misma agua de transporte y se aplica el tubo para el goteo desde el acuario donde va a ser colocado el animal. Después de colocar una o varias piedras difusoras de aire para compensar la pérdida de la atmósfera de oxígeno que había en la bolsa de transporte, se tapa el recipiente para evitar la pérdida de temperatura y que puedan saltar. Como sabéis, los cíclidos tienen tendencia a saltar...!!

Pasado un tiempo prudencial, se comprueba la cantidad de agua y la temperatura. Si hay una diferencia entre el agua del acuario y la de la gaveta de más de un grado, se retira un poco de agua y se acelera el goteo para conseguir igualarla con la del acuario. Los peces no son capaces de regular por si mismos la temperatura de su cuerpo, sino que dependen de la temperatura del agua en la que se encuentran. Un cambio brusco de la temperatura les provoca importantes alteraciones metabólicas como consecuencia del shock térmico. Estas alteraciones afectan seriamente a sus defensas. Cualquier cambio térmico superior a 3o C tendrá graves consecuencias.

Hay especies que necesitan una aclimatación más larga, así que les damos un poco más de tiempo. Algunos proveedores aplican anestésicos al agua de transporte. Nosotros pedimos expresamente a nuestros proveedores que no se lo administren a nuestros animales, ya que la recuperación y aclimatación puede resultar más complicada.

También hay que llevar a cabo los trámites administrativos. Un Núcleo Zoológico debe llevar un Libro de Registro en el que se especifique fecha de entrada y procedencia, con identificación individual de la especie o raza, y anotación de cada entrada y salida, así que, mientras los animales se aclimatan, nosotros procedemos a registrar cada uno de los ejemplares recibidos indicando nombre científico, procedencia y cantidades. 

Después de comprobada la temperatura del agua ya podemos ir soltando a los animales en sus respectivos acuarios. Se pescan poco a poco, de uno en uno, y se van introduciendo, sin añadir el agua que contenía el recipiente, es más higiénico y evitamos así cualquier posible contagio. 

Solemos grabar y fotografiar este proceso siempre y cuando sea posible y los animales estén tranquilos. Si los vemos demasiado nerviosos evitamos estresarlos más. A partir de entonces, y hasta el día siguiente, permanecerán con las luces apagadas y sin alimentar. 

El rigor de la cuarentena a aplicar debe estar en proporción con el nivel admisible de riesgo, el cual está en función de la fuente y el destino de los animales. La importación de aquellas especies que se originan de poblaciones silvestres u otras fuentes de estado de salud desconocido, requiere de medidas de cuarentena más estrictas. La cuarentena de nuestros peces no es la denominada “estricta”. Puesto que los animales ya han pasado una serie de cuarentenas antes de llegar a nuestras instalaciones, el proceso de criba ha sido importante y la garantía de supervivencia es máxima. Nosotros permitiremos a nuestros peces un tiempo de adaptación y observación moderado, de entre 10 y 15 días, según su evolución.

Cyrtocara moorii

Al día siguiente comienza la fase de observación. No se molesta a los peces hasta la hora de darles su comida y es entonces cuando se puede comenzar a detectar los posibles problemas, que pueden ser diversos. Lo primero es verificar que todos acuden a comer y ninguno escupe o rechaza la comida, esta es la mejor señal de que todo va bien. Les ofrecemos hojuelas o granulado, intentamos que sea el mismo alimento que les suministraba el proveedor y les vamos variando el tipo de alimento según lo van aceptando. La mayoría de los animales rápidamente comienzan a comer aunque hay otros que requieren de una segunda toma trascurridas unas horas, e incluso algunos necesitan que transcurran unos días antes de aceptar el alimento. 

Si se detecta alguna anomalía, rápidamente se separa al afectado del resto, se le instala en un acuario hospital y se observa su evolución. Puede simplemente haber sido el estrés del traslado y al día siguiente comienza a comer y presenta un comportamiento normal, o bien puede necesitar tratamiento, en cuyo caso se le mantendrá aislado mientras dure dicho tratamiento. 

Normalmente todos los peces reaccionan bien y superan la aclimatación, adaptándose rápidamente, pero a veces hay algún ejemplar que necesita más tiempo o causa baja. Si el afectado es un ejemplar que se ha traído expresamente por encargo para un cliente, entonces se le informa y se le pide que espere una semana más, o el tiempo que sea necesario para permitir al animal recuperarse y verificar que no se manifiesta ningún síntoma que pueda derivar en cualquier enfermedad.

Superados estos días de adaptación y observación, los animales estarán listos para su nuevo envío con la mayor garantía que nuestro comercio puede dar. Tenemos que tener en cuenta que no se puede garantizar un ser vivo, pero sí podemos ofrecer unos animales que han superado una criba realmente importante. 

La mayor garantía de vida de los peces para acuario es que se mantengan siempre en acuarios bien cuidados. 


 

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